Tu psicóloga de confianza en Puerto de Sagunto

En general, la aparición de síntomas relacionados con el miedo o la ansiedad en diversas situaciones de nuestra vida suele deberse a una respuesta adaptativa de nuestro organismo ante unas situaciones del entorno que se nos plantean como peligrosas o complicadas de resolver. Estas situaciones nos preocupan y además, ante la falta de posibles soluciones eficaces para afrontar los problemas que se presentan, nuestra preocupación junto con síntomas nerviosos aumenta su presencia e intensidad, poniéndonos así en un estado de alerta continua. Algunas de las situaciones que pueden desencadenar estas reacciones ansiosas podrían tener que ver con sucesos como problemas laborales, problemas de salud familiar o personal, épocas de exámenes, accidentes, conflictos sociales, cambios en la rutina diaria, etc. En ocasiones la simple manera de vivir en nuestra sociedad, con falta de horas de descanso y de autocuidados que nos proporcionen un equilibrio emocional adecuado, puede llevarnos a esta situación, haciendo que esperemos con impaciencia los fines de semana o los periodos vacacionales para recobrarlo, sin embargo, la solución debe estar más enfocada a un trabajo diario que nos ayude a equilibrar nuestros niveles ansiosos como un hábito o estilo de vida.
Una herramienta muy eficaz que nos puede ayudar y que se utiliza especialmente para poder rebajar estas sensaciones de ansiedad, es la relajación. La relajación es una técnica que nos ayuda entonces a eliminar síntomas fisiológicos como las taquicardias, los dolores musculares, los dolores de cabeza, la sensación de asfixia, etc. También los síntomas emocionales como las sensaciones de angustia, miedo, ansiedad… Y así mismo, los síntomas psicológicos como la falta de atención o concentración en el día a día, entre otros. El objetivo por tanto, es buscar la calma, paz y bienestar a todos los niveles para nuestro organismo, ya que de lo contrario, tan sólo empeorará la situación de cada uno de los anteriores niveles, provocando incluso problemas más graves como trastornos relacionados con la ansiedad o el estrés, o problemas que incluso lleguen a afectar nuestro sistema inmunológico, haciéndolo más sensible y vulnerable a posibles enfermedades.
Algunas técnicas de relajación que nos ayudan a conseguir un estado de calma y una mente descansada, pueden estar relacionadas con actividades diarias como dar un paseo, leer, escuchar música, darnos autocuidados como un baño relajante o un masaje, etc. Otras se pueden aprender con profesionales de la psicología, entre las que se encuentran la relajación muscular progresiva de Jacobson, la respiración diafragmática, el entrenamiento autógeno, las técnicas de sugestión o las de visualización entre otras, todas ellas con rigor científico y enfocadas a una reducción y mejora de los niveles de ansiedad o de estrés y, por tanto, de la parte conductual, cognitiva, emocional y fisiológica de la persona.
Por tanto, el aprendizaje de estas herramientas de relajación tiene como finalidad permitir a la persona su propia regulación personal y en consecuencia, una mejora de su autoestima, que ante la eficacia con uno mismo, también mejora sus niveles.

Psic. Laura Ruiz Jurado

Artículo publicado en diario web El Económico

http://eleconomico.es/hemeroteca   (840/15-04-16)

Chat Online

Ahora no estoy online, déjame un email y lo contestaré en máximo 24h.

¿Preguntas? Puedo ayudarte

Aprieta ENTER para chatear